{"id":8132,"date":"2022-06-01T17:08:46","date_gmt":"2022-06-01T22:08:46","guid":{"rendered":"https:\/\/sacramentoqr.com\/?p=8132"},"modified":"2022-06-01T22:08:47","modified_gmt":"2022-06-01T22:08:47","slug":"cozumel-paraiso-de-unos-cuantos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sacramentoqr.com\/?p=8132","title":{"rendered":"Cozumel, para\u00edso de unos cuantos"},"content":{"rendered":"<div class=\"col-md-8 mt-md-4 pt-4\">\n<div class=\"excerptSingle\">\n<h4 style=\"text-align: center;\">La de los cruceros es una industria pujante. Enormes embarcaciones recorren el Caribe y surcan las costas mexicanas. Un nuevo muelle podr\u00eda poner en riesgo la riqueza marina en la isla Cozumel y privar a sus habitantes de espacios p\u00fablicos.<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-12\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col py-4\">\n<div class=\"singleContent p-0\">\n<p class=\"p1\">A dieciocho metros bajo la superficie del mar se cuelan algunos rayos del sol. El agua es transparente y permite ver con claridad unos cien metros a lo lejos. Los corales se levantan como monta\u00f1as rugosas y alcanzan alturas de hasta seis metros. Centenares de peces de colores revolotean entre las esponjas y las columnas de burbujas que lanza un grupo de buzos. A la distancia se ven tres mantarrayas que se desplazan con calma, se acercan al suelo arenoso, al cardumen de peces que forma remolinos a la mitad de las aguas; miran con curiosidad a las veintis\u00e9is personas que flotan cerca de ellas y luego siguen su camino. Esas personas (la mayor\u00eda, extranjeros que rondan los cincuenta a\u00f1os) las siguen con sus c\u00e1maras de video desde lejos; las mismas c\u00e1maras que acercaron a una tortuga y a las medusas, pero que no han reparado en que los corales que golpean con sus aletas al nadar est\u00e1n casi muertos. Su tejido se ha calcificado, se han cubierto de un tono blanquecino y han perdido pedazos con el tiempo. La explicaci\u00f3n se encuentra en su centro, donde los corales resguardan un alga que los man\u00adtiene vivos, pero algo la ha matado. La explicaci\u00f3n tambi\u00e9n se encuentra en la superficie, en esa inmensa sombra que cubre de pronto el fondo del mar. Desde abajo parece una bestia que surge desde un sitio remoto y que pronto lanzar\u00e1 un ataque irrefrenable contra este remanso de calma; desde afuera luce como un edificio que ha ca\u00eddo al mar y flota entero, sin hun\u00addirse. Pero no es una cosa ni la otra: es uno de los cientos de cruceros que llegan desde Florida, en Estados Unidos, con miles de turistas que pasar\u00e1n entre dos y ocho noches recorriendo el mar hasta las costas mexicanas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Esta peque\u00f1a isla en el Caribe, donde viven apenas 73\u2009000 personas, recibe cada a\u00f1o a m\u00e1s de 4.5 millones de turistas. El mar turquesa de estas costas se abre con el paso de cada uno de los 1\u2009300 cruceros que anclan en sus tres muelles. Cozumel es el principal puerto de cruceros en M\u00e9xico. En 2019 recibi\u00f3 m\u00e1s del doble de embarcaciones que diecis\u00e9is puertos mexi\u00adcanos juntos; m\u00e1s del doble que la suma de los que llegan al puerto de Roat\u00e1n en Honduras y al de Belice, los destinos tur\u00edsticos que comparten ruta mar\u00edtima con la isla de Quintana Roo. S\u00f3lo las costas de Miami reciben a m\u00e1s cruceristas. Pero lo que podr\u00eda ser una promesa de desarrollo econ\u00f3mico y bie\u00adnestar se ha convertido en la mayor amenaza para los recursos naturales de la localidad y una condena a vivir en la pobreza para miles de personas (ver Gr\u00e1fica 1).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">A dieciocho metros bajo la superficie del mar se cuelan algunos rayos del sol. El agua es transparente y permite ver con claridad unos cien metros a lo lejos. Los corales se levantan como monta\u00f1as rugosas y alcanzan alturas de hasta seis metros. Centenares de peces de colores revolotean entre las esponjas y las columnas de burbujas que lanza un grupo de buzos. A la distancia se ven tres mantarrayas que se desplazan con calma, se acercan al suelo arenoso, al cardumen de peces que forma remolinos a la mitad de las aguas; miran con curiosidad a las veintis\u00e9is personas que flotan cerca de ellas y luego siguen su camino. Esas personas (la mayor\u00eda, extranjeros que rondan los cincuenta a\u00f1os) las siguen con sus c\u00e1maras de video desde lejos; las mismas c\u00e1maras que acercaron a una tortuga y a las medusas, pero que no han reparado en que los corales que golpean con sus aletas al nadar est\u00e1n casi muertos. Su tejido se ha calcificado, se han cubierto de un tono blanquecino y han perdido pedazos con el tiempo. La explicaci\u00f3n se encuentra en su centro, donde los corales resguardan un alga que los man\u00adtiene vivos, pero algo la ha matado. La explicaci\u00f3n tambi\u00e9n se encuentra en la superficie, en esa inmensa sombra que cubre de pronto el fondo del mar. Desde abajo parece una bestia que surge desde un sitio remoto y que pronto lanzar\u00e1 un ataque irrefrenable contra este remanso de calma; desde afuera luce como un edificio que ha ca\u00eddo al mar y flota entero, sin hun\u00addirse. Pero no es una cosa ni la otra: es uno de los cientos de cruceros que llegan desde Florida, en Estados Unidos, con miles de turistas que pasar\u00e1n entre dos y ocho noches recorriendo el mar hasta las costas mexicanas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Esta peque\u00f1a isla en el Caribe, donde viven apenas 73\u2009000 personas, recibe cada a\u00f1o a m\u00e1s de 4.5 millones de turistas. El mar turquesa de estas costas se abre con el paso de cada uno de los 1\u2009300 cruceros que anclan en sus tres muelles. Cozumel es el principal puerto de cruceros en M\u00e9xico. En 2019 recibi\u00f3 m\u00e1s del doble de embarcaciones que diecis\u00e9is puertos mexi\u00adcanos juntos; m\u00e1s del doble que la suma de los que llegan al puerto de Roat\u00e1n en Honduras y al de Belice, los destinos tur\u00edsticos que comparten ruta mar\u00edtima con la isla de Quintana Roo. S\u00f3lo las costas de Miami reciben a m\u00e1s cruceristas. Pero lo que podr\u00eda ser una promesa de desarrollo econ\u00f3mico y bie\u00adnestar se ha convertido en la mayor amenaza para los recursos naturales de la localidad y una condena a vivir en la pobreza para miles de personas (ver Gr\u00e1fica 1).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Las consecuencias negativas de la industria no son exclusivas de las costas mexicanas. Las rutas que siguen los cruceros por el Caribe dejan tras de s\u00ed el mismo efecto en pa\u00edses como Rep\u00fablica Dominicana, Jamaica, Cuba y Bahamas. Las islas como Cozumel, sean ciudades o naciones independientes, enfrentan los mismos retos ante la voracidad de las empresas de las que, parad\u00f3jicamente, depende su econom\u00eda. \u201cEstos grandes grupos de turistas ejercen presi\u00f3n sobre la capacidad de carga del entorno local. Debido a las limitaciones de tiempo de los operadores de cruceros, las actividades planeadas en tierra se enfocan en ganar dinero y rara vez tienen opciones sustentables\u201d, dice la investigaci\u00f3n de Moscovici. \u201cM\u00e1s del 80% de sus actividades requiere transporte con uso de combustibles f\u00f3siles, veh\u00edculos todoterreno que comprimen la tierra o motos acu\u00e1ticas que da\u00f1an la vida marina. Los impactos ambientales son dif\u00edciles de manejar para los lugare\u00f1os. La basura, la pesca excesiva, la contaminaci\u00f3n y los desechos humanos se acumulan y las comunidades que intentan mitigar estos problemas a menudo no cuentan con el marco administrativo o los recursos necesarios. Crece la presi\u00f3n internacional por conservar los ecosistemas, pero la responsabilidad recae sobre estos grupos ind\u00edgenas o comunidades que viven casi siempre con altos \u00edndices de pobreza\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">El Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desa\u00adrrollo Social (Coneval) report\u00f3 en 2020 que la mitad de los cozumele\u00f1os vive en pobreza, sin ingresos suficientes para cubrir sus necesidades b\u00e1sicas; la cuarta parte de la poblaci\u00f3n no tiene acceso a los servicios de salud ni ning\u00fan tipo de seguridad social; y 45% no cuenta con los servicios b\u00e1sicos de vivienda, como agua potable y electricidad. Nada de esto impide que el turismo masivo en cruceros sea la mayor apuesta a futuro ni que, en diciembre de 2021, la Secretar\u00eda de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) haya aprobado el proyecto para construir un cuarto muelle para barcos de este tipo en una isla que ya no soporta m\u00e1s presiones ambientales y sociales. Las obras llevan al menos tres meses frenadas, gracias a un litigio que iniciaron quienes defienden el acceso a su ciudad. A\u00fan falta que se admita la demanda en nombre de las colonias de corales que ser\u00edan arrasadas por esta construcci\u00f3n que en total ocupar\u00e1 m\u00e1s de una hect\u00e1rea, considerando el puente que atravesar\u00eda una de las avenidas principales para llevar a los cruceristas a una plaza comercial en medio de la selva y que implica una inversi\u00f3n de 25.7 millones de d\u00f3lares.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h2 class=\"p1\"><span class=\"s1\">La promesa incumplida<\/span><\/h2>\n<p class=\"p1\">La de Cozumel es una historia de explotaci\u00f3n. La transparencia, la poca profundidad y la temperatura casi perfecta de sus aguas lo han hecho uno de los sitios m\u00e1s populares para el turismo internacional. De acuerdo con un estudio realizado por Alejandro Palafox Mu\u00f1oz y Felipe Rub\u00ed Gonz\u00e1lez, 2 esta isla comenz\u00f3 a ser un destino imprescindible desde los a\u00f1os sesenta. Al inicio, fue un boom del turismo de buceo; despu\u00e9s, de cruceros; y, finalmente, de deportes de alto rendimiento. El mercado se fue ampliando, as\u00ed como la infraestructura para los visitantes.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Con el turismo han llegado la depredaci\u00f3n y el desarrollo desigual. En apenas 488 km\u00b2 de superficie es posible encontrar al norte hoteles y condominios de lujo con una vista privile\u00adgiada al mar y, al sur, colchones y tendederos en las entra\u00f1as de la selva que se han convertido en improvisados campamentos para las familias que no tienen un hogar. \u201cLa ruta que ha seguido Cozumel, reportada en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, no deja dudas sobre el destino al que llegar\u00e1. Los recursos naturales ya se est\u00e1n racionalizando. El modo de vida acent\u00faa la desigualdad y la pobreza sigue avanzando, dejando el destino de los residentes a la voluntad de las decisiones de empresarios extranjeros, socios regionales y autoridades locales\u201d, dice el estudio. Las bondades de la industria tur\u00edstica, que promueven empresarios y gobiernos, no son visibles en la vida cotidiana de los habitantes de la regi\u00f3n. \u201cLa historia de los desarrollos tur\u00edsticos es siempre la misma\u201d, explica Rub\u00ed \u201chay un lugar y un paisaje privilegiados, los locales son despojados de sus tierras y ex\u00adpulsados hacia la periferia, el Estado instala los servicios y v\u00edas de comunicaci\u00f3n; entonces, vienen las grandes inversiones y a cambio dan empleos precarios y mal pagados. Se han normalizado pr\u00e1cticas laborales que eran ilegales, como el famoso \u2018descanso solidario\u2019, que no es otra cosa que el despido de miles de empleados en temporada baja y lo venden como que tenemos que ser solidarios con las empresas. Y yo me pregunto \u00bfpor qu\u00e9 no son ellos solidarios con las personas y sus familias?, \u00bfde qu\u00e9 van a comer los tres o cuatro meses que no tienen trabajo\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Si los beneficios de la industria tur\u00edstica son cuestionables, los de los cruceros ni siquiera los percibe la poblaci\u00f3n que recibe a los millones de cruceristas. Este tipo de turistas pasa la noche dentro de un barco que les proporciona bebidas y comida ilimitadas, pero el consumo en los destinos es m\u00ednimo. \u201cEl crucerista se baja del barco y no camina la ciudad, no tiene la oportunidad de comer en la fondita, conocer la cultura local. Esa derrama econ\u00f3mica \u00bfse queda en la ciudad? No. Esos turistas se suben a un autob\u00fas, los llevan a un club de playa y ah\u00ed dejan el dinero. \u00bfQu\u00e9 les puede vender la gente de Cozumel? Sombreros de charro que nunca se han usado aqu\u00ed, sarapes con un escudo de futbol americano, tequila, cuando aqu\u00ed no hay agave; y eso ofrecemos porque los turistas creen que eso es M\u00e9xico\u201d, explica Rub\u00ed. Los ingresos que generan estas embarcaciones a los gobiernos locales no son transparentes, pero el gobierno estatal y las empresas que manejan los puertos reciben el pago de permisos y derechos por usar los muelles. El municipio, la autoridad que debe gestionar los residuos y asegurar los servicios b\u00e1sicos, no obtiene ning\u00fan pago por la explotaci\u00f3n de sus recursos naturales.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u201cEl desarrollo no significa igualdad\u201d, lo dijo el representante de Muelles del Caribe, la empresa que promueve el cuarto muelle, Roberto Chami, durante una entrevista radiof\u00f3nica en febrero pasado. Y Cozumel es la mayor prueba. Sin embargo, el muelle es uno de los 39 proyectos de infraestructura prioritarios para el gobierno federal como parte del plan de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica tras la pandemia. Para muchos, la necesidad real del proyecto est\u00e1 en duda, pues los tres muelles existentes tienen, en promedio, una ocupaci\u00f3n de 51% a lo largo del a\u00f1o, seg\u00fan la oficina de Administraci\u00f3n Portuaria Integral de Quintana Roo. Aun en temporada alta, alrededor de las fiestas decembrinas, el muelle con mayor afluencia de cruceros, el Puerta Maya, est\u00e1 ocupado al 80% de su capacidad en la mejor semana (ver Gr\u00e1fica 3).<\/p>\n<p class=\"p2\">El nuevo proyecto ser\u00e1 \u201cun muelle innecesario que va a causar impactos sociales y ambientales tambi\u00e9n innecesarios\u201d, dice Aar\u00f3n Hern\u00e1ndez, abogado del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A. C. \u201cNo hay sobredemanda y, aunque la hubiera, la isla no soporta tanta presi\u00f3n. El \u00fanico valor que prevalece es el econ\u00f3mico y eso tambi\u00e9n est\u00e1 en duda. No resuelve ning\u00fan problema, ninguna demanda; debe haber otros intereses que no son tan visibles, porque no hay justificaci\u00f3n para este proyecto\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Olivia Rose es especialista en redes sociales y marketing digital. La amenaza que representa un nuevo muelle la oblig\u00f3 a aprender de leyes y derecho. Ella, junto con otros integrantes del reci\u00e9n formado Colectivo Ciudadano Isla Cozumel, promovieron la demanda que hoy ha impedido que contin\u00faen las obras. \u201cTenemos que abogar por la mayor\u00eda, no por lo que necesitamos quienes vivimos a dos cuadras del centro de Cozumel\u201d, dice en entrevista. Y es que el sitio para el muelle ocupar\u00eda la \u00faltima entrada libre y p\u00fablica a las playas cristalinas, Villablanca, donde los cozumele\u00f1os corren por las ma\u00f1anas, disfrutan del atardecer y se sumergen en el mar sin tener que pagar ni consumir alimentos y bebidas en un club de playa. \u201cVivimos en una isla peque\u00f1a, vemos el mar y el sol en todos lados\u201d, dice Olivia; \u201ccon esas construcciones se apropian del paisaje: ahora s\u00f3lo vas a poder ver el atardecer si est\u00e1s arriba de un barco. Eso tiene un nombre: es usurpaci\u00f3n y despojo. Si pones rejas e impides que las personas nativas disfruten de lo que siempre ha sido suyo, eso es segregaci\u00f3n\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Para algunos mexicanos visitar Cozumel es como ser un extranjero en la propia patria. Los idiomas que se hablan casi siempre son diferentes al espa\u00f1ol, los recorridos tur\u00edsticos se realizan con personas de origen europeo o de Estados Unidos, la comida y bebida se tasa en d\u00f3lares y la poblaci\u00f3n local con la que interact\u00faan es s\u00f3lo la que ofrece servicios. Si se recorre la l\u00ednea costera, todo son hoteles y condominios de lujo, pero adentrarse en la ciudad es conocer la realidad de quienes la habitan. En el centro permea un olor f\u00e9tido que emanan las plantas de tratamiento de agua que hace a\u00f1os han sido rebasadas; la basura se acumula en las calles o en los vertederos, que se desalojan hasta que alcanzan su l\u00edmite y los desechos se llevan en barco a otro sitio. \u201cSi un empresario decide arriesgar su capital en un proyecto tur\u00edstico que genera riqueza, no importa si invierte en uno o diez muelles, si tiene diez hoteles y cuatro restaurantes. El problema es que el sistema que tenemos s\u00f3lo se trata de acumulaci\u00f3n de capital, de una minor\u00eda enriqueci\u00e9ndose mientras la poblaci\u00f3n sufre las consecuencias sin ning\u00fan beneficio\u201d, dice Rub\u00ed.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h2 class=\"p1\"><span class=\"s1\">Un sue\u00f1o color turquesa<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/h2>\n<p class=\"p1\">Carolina Cevallos llevaba catorce a\u00f1os buceando cuando co\u00adnoci\u00f3 Cozumel por primera vez. Hab\u00eda recorrido otros sitios del Sistema Arrecifal Mesoamericano, como Belice y Honduras. Hab\u00eda conocido otros corales en Cuba y Panam\u00e1 y se hab\u00eda sumergido en toda la Riviera Maya, pero ning\u00fan sitio le cambi\u00f3 la vida como Cozumel. \u201cLa cantidad de colores, la inmensidad de las especies, la diversidad de formas con toda esa luz: era como un sue\u00f1o. Fue como si me hubieran generado todas las mo\u00adl\u00e9culas de la felicidad, como si estuviera en un viaje psicod\u00e9lico. Era como estar en otro planeta y ser otra persona sin problemas ni preocupaciones. S\u00f3lo estaba ah\u00ed, respirando, viviendo cada segundo al m\u00e1ximo\u201d, dice. La bi\u00f3loga es tambi\u00e9n instructora de buceo y conoce muy bien el lugar que se ha elegido para el muelle. Ese oasis de espacio p\u00fablico es tambi\u00e9n el lugar donde las tiendas y escuelas de buceo certifican a sus alumnos para conocer el mundo submarino que esta isla resguarda. La calma de sus aguas es ideal para las primeras inmersiones de los principiantes y, para muchos operadores tur\u00edsticos que ofrecen actividades acu\u00e1ticas como hacer esn\u00f3rquel, es el \u00fanico sitio a donde pueden llevar a sus clientes, pues los permisos para entrar al Parque Nacional, el coraz\u00f3n de los arrecifes, son limi\u00adtados. \u201cHay tambi\u00e9n una afectaci\u00f3n econ\u00f3mica, porque ahora las empresas peque\u00f1as no van a poder aprovechar los recursos. Lo peor es que esos empresarios (dedicados al buceo) tienen mucho menor impacto en la naturaleza y en la ciudad. Incluso hay programas de educaci\u00f3n ambiental que ya no podr\u00e1n rea\u00adlizarse porque ahora ya es como si el mar fuera privado\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">Chami, el vocero de quienes promueven el muelle, ha dicho en entrevistas que en esta playa, Villablanca, s\u00f3lo hay piedras y arena. Y Germ\u00e1n M\u00e9ndez, fundador de Cozumel Coral Reef Restoration, s\u00f3lo r\u00ede al escucharlo. \u00c9l y otros bi\u00f3logos volun\u00adtarios han estudiado durante a\u00f1os el deterioro acelerado de los corales en Cozumel y han impulsado los programas de res\u00adtauraci\u00f3n conocidos como \u201cgranjas de corales\u201d. Desde hace diez a\u00f1os en ese mismo sitio han sembrado corales con la esperanza de alg\u00fan d\u00eda recuperar la riqueza y abundancia del Caribe. \u201cSi alguien te dice que aqu\u00ed no hay nada es porque no ha metido la cabeza al agua. Es cierto, no hay tanta vida como antes, porque ellos la han masacrado y ahora quieren darle el tiro de gracia\u201d. Y con \u201cellos\u201d se refiere a las empresas de cruceros que afectan a estos ecosistemas de forma irreversible.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">En 2019 se registr\u00f3 la tercera muerte masiva de corales en la isla, que oblig\u00f3 a las autoridades, por primera vez, a cerrar el acceso a los turistas para que los cient\u00edficos averiguaran las causas. Nadie se atreve a asegurarlo con firmeza, pero existe evidencia de que la calidad del agua ha empeorado por los aceites, el combustible y las aguas negras que los cruceros lanzan directamente al mar. Existe tambi\u00e9n evidencia de que las algas que sostienen por dentro la vida de los corales mueren enfermas por una bacteria que surgi\u00f3 en Florida en 2014. Aqu\u00ed las corrientes marinas se mueven de norte a sur, por lo que era dif\u00edcil que la contaminaci\u00f3n llegara de forma natural. Los especialistas coinciden en que \u00e9sta lleg\u00f3 a Cozumel debido a las aguas lastre, \u00e9sas que los barcos cargan y descargan para me\u00adjorar su estabilidad. Y as\u00ed, esa bacteria lleg\u00f3 a las costas mexicanas a bordo de un crucero.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>\u201cHubo campa\u00f1as para tratar a los corales con antibi\u00f3tico, fue muy alarmante. S\u00f3lo 20% logr\u00f3 salvarse\u201d, cuenta M\u00e9ndez. \u201cEl arrecife Colombia Bajo eran tres kil\u00f3metros s\u00f3lidos de puros corales y la mayor\u00eda eran Orbicella annularis: 95% de esa especie desapareci\u00f3\u201d. Las descargas de aguas contaminadas no han parado. Las monta\u00f1as de corales que se han formado a lo largo de cientos de a\u00f1os han resistido, pero no podr\u00e1n ha\u00adcerlo por mucho m\u00e1s tiempo. \u201cLo m\u00e1s absurdo es que se hacen estas construcciones para detonar el turismo, pero acaban con lo que atrae a esos turistas, que son los arrecifes. A este ritmo de devastaci\u00f3n, ni siquiera los cozumele\u00f1os van a poder conocerlos\u201d, dice el cient\u00edfico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\">El primer golpe lleg\u00f3 con la construcci\u00f3n del Puerto SSA M\u00e9xico, en el centro del Arrecife Para\u00edso, al final de los setenta. En aquellos a\u00f1os poco se sab\u00eda del impacto ambiental de los cruceros o de la desigualdad que detona la industria, pero ya se ten\u00eda la certeza de que los corales no sobrevivir\u00edan. \u201cPara\u00edso es el arrecife menos conservado, con mayor mortalidad, pero es el m\u00e1s resistente, el que m\u00e1s ha aprendido a sobrevivir\u201d, dice Carolina Cevallos. \u201cSon como nosotros: una persona que ha su\u00adfrido mucho es m\u00e1s fuerte, encuentra la forma de sobrevivir. As\u00ed, Para\u00edso est\u00e1 tan acostumbrado a ser da\u00f1ado que tuvo que volverse resistente para seguir viviendo. Y \u00e9sa es la \u00fanica es\u00adperanza, que todos los corales aprendan a ser fuertes y a sobrevivir, a pesar de nosotros\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La de los cruceros es una industria pujante. 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